EL AYUNO
INTRODUCCIÓN
El cuerpo se ofrece en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios (Ro. 12:1)
cuando se ayuna, siendo así un sacrificio espiritual que pertenece únicamente a la iglesia. Se define el ayuno como un periodo de tiempo que pasa el creyente sin comer, ni beber y no simplemente privarse de ciertos alimentos. Para su análisis se desarrolla el tema como sigue:
A. EL AYUNO DEL ANTIGUO TESTAMENTO
Era una ley que obligatoriamente tenia que cumplirse. Por ejemplo. Ayunaban en las fiestas de expiación (Lev. 16:29,31) Entre los fines de la practica del ayuno estaban:
1. Confesar pecados y aplacar el enojo de Dios (Jc.20:26)
2. Como expresión de dolor (1S. 31:13 Sal. 35:13 – 14)
3. Como penitencia (1S. 7:6 Job. 3:5 – 8)
4. Para tener guianza y ayuda de Dios (Ex. 34:28 Esd. 8:21 – 23) y otras mas como dice (Is. 58:1 – 5)
B. EL AYUNO EN EL NUEVO TESTAMENTO
Pablo ayunaba constantemente (2 Co. 6:5) imitando a su maestro, nuestro Señor Jesucristo. Jesús ayunó cuarenta días y hoy nadie a ayunado como Cristo aunque algunos hacen alardes a sus “proezas”. El ayuno de Cristo tiene las características siguientes.
1. Jesús ayuno sin pecado, sin mancha, sin defecto.
2. Lo transportaba el Espíritu Santo (Mt.4:1)
3. Estaba ayunando en el desierto (Mt. 4:1) lo que implica estar solo, en un
lugar desolado y peligroso.
4. Ayuno cuarenta días y cuarenta noches (Mt. 4:2) sin beber agua. Un
hombre normalmente puede permanecer con vida sin beber agua durante tres días.
5. Peleaba literalmente contra el diablo (Mt.4:3) y contra fieras (Mr. 1:13) quienes le tentaron no tres veces como se interpreta erróneamente, sino que fue tentado con toda tentación (Lc. 4:13) que ni el hombre puede imaginarse, con el objeto de encontrar concupiscencia en Jesús pero fue imposible, porque era sin pecado, sin mancha, santo.
a. EL AYUNO DEL CREYENTE
1. Para estar llenos de la presencia de Dios (Mt. 9:14-15) En 1S. 7:2 – 6 se dan los siguientes pasos para ayunar y volver a disfrutar del Arca del Pacto (Presencia de Dios)
a. Tener el deseo de volver a Jehová (1Sm, 7:3)
b. Quitar ídolos (1S. 7:3, 1S. 15:23) Para mayor información de la idolatría espiritual véase Col. 3:5.
c. Servir solo a Jehová (1S. 7:3)
d. Confesar sus pecados (1S. 7:6)
2. Para ministrar el alma y recibir bendición (Is. 54:6)
En el ayuno ha de tomarse en cuenta que no es solamente el abstenerse de alimentos, sino también de actitudes. Uno es complementario de lo otro. Por ejemplo algunos de Israel ayunaban pero con sus acciones despertaban la ira del Señor y no obtenían ninguna bendición en este sacrificio (Is. 58: 1-4). El creyente tiene que practicar obras tales como:
a. Desatar ligaduras de impiedad (Is. 58:6) significa quitar indolencia y
aborrecimiento a privilegios, quitar falta de amor a las cosas santas. Impiedad significa: Concupiscencias o deseos tras cosas malas, iniquidad, maldad, desafío a; desafío a las leyes de Dios.
b. Soltar cargas de opresión (Is. 58:6) significa no ser exigentes, ásperos
con el prójimo, tener paciencia bondad.
c. Romper todo yugo (Is. 58:6) significa romper con todo pecado
oculto, perdonar.
d. Partir el pan con el hambriento (Is. 58:7) es hacer evangelismo
personal. El hambriento es el hombre que no ha nacido de nuevo.
e. Albergar a pobres errantes en casa (Is. 58:7) es llevar a la
congregación o iglesia a los necesitados de Cristo para ser restaurados.
f. Cubrir al desnudo (Is. 58:7) significa no murmurar del prójimo.
b. No esconderse del hermano (Is. 58:7) es decir tener comunión unos a
otros, practicar el amor fraternal.
c. Quitar el dedo amenazador (Is. 58:9) Muchos para tomar autoridad o
control de situaciones que se salen del orden amenazan ya sea a sus hijos, esposa, parientes o personas ajenas. El amenazar impide que se reciba la bendición.
d. Quitar el hablar vanidades (Is. 58:9). Ceñir los lomos con la verdad
da como fruto hablar verdad, vivir la verdad.
3. Para habilitar a ministros que se enviaran a Servir al Señor (Hch. 13:2-3). El Espíritu Santo habla, se reciben ordenes, se confirman llamamientos en los ayunos.
4. Para habilitar ancianos en su función de ayuda ministerial (Hch. 14:23)
CONCLUSIÓN
• El ayuno es motivado por el Espíritu Santo no por el ministro que cubre a la oveja.
• El tiempo que se ocupara para el ayuno, no lo elige el Pastor u otra persona sino el Espíritu Santo.
• El ayuno tiene que practicarlo el creyente necesitado de Dios. • Es necesario incluir limpieza del alma en el ayuno (Is. 58:1-5) para ser escuchado por Dios.
