10 LA SALVACION POR LA GRACIA

“PORQUE POR GRACIA SOIS SALVOS por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8–9). La salvación es por la gracia, lo que significa que es un favor inmerecido de Dios. Es un don, lo que significa que no se puede comprar ni ganar la salvación. Aquí tenemos una doctrina que es de difícil aceptación para las personas que tienen una mentalidad religiosa. Con frecuencia se acepta de una manera parcial, o de alguna forma que niega su verdad.

La palabra antiguotestamentaria para denotar gracia significaba “rebajarse en bondad a un inferior”. Esta es una perfecta descripción de la acción de Dios hacia nosotros. La palabra usada en el Nuevo Testamento significa “favor, libre generosidad, bondad a alguien, o un don”. Esto indica que la salvación no se gana, no se merece, no se compra, ni en su totalidad, ni en parte. La salvación en Jesucristo es un “don de Dios”, y no admite ningún pago al dador.

Falsas ideas acerca de la Gracia

La razón del hombre le diría que ciertas acciones delante de Dios pueden ayudarle a ganar méritos para la salvación. Considere, sin embargo, estas declaraciones de la Palabra de Dios acerca de tales ideas:

1. LAS OBRAS O ACCIONES COMO UNA FORMA DE ACCESO A DIOS. “Y si por gracia, ya no es por obras” (Romanos 11:6). “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia” (Tito 3:5). La justicia de Dios es concedida en gracia por Dios “al que no obra” (Romanos 4:5). El que trata de ganarse el favor para salvación mediante las obras humanas está intentando que Dios sea su deudor (Romanos 4:4).

2. GUARDAR LOS DIEZ MANDAMIENTOS. “Por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Romanos 3:20). “No estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 16:14). “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído” (Gálatas 5:4). El contraste se ve en Juan 1:17: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”.

No puede haber base para jactarse del privilegio de estar con Dios (Romanos 3:27). No puede haber ninguna “escalinata a Dios” construida en base a justicia humana o a actos religiosos. Los hombres no son salvos por abandonar algo, ni regateando con Dios, ni ofreciendo sustituir con sus esfuerzos lo que El ha hecho. La salvación no es por las obras, ni guardando la ley, ni mediante ceremonias religiosas, ni tratando de hacer de Dios nuestro deudor. Es por la gracia, y solamente por la gracia.

¿Por qué se necesita la Gracia?

1. LA CONDICION MORAL DEL HOMBRE. Está sin fuerza para acercarse moralmente a Dios (Romanos 5:6). Es un pecador (Romanos 3:9), un enemigo de Dios (Colosenses 1:21), y está muerto en pecados (Efesios 2:1).¿Cómo puede entonces abrirse camino por sí mismo para llegar a Dios?

2. LA SANTIDAD ABSOLUTA DE DIOS. El hombre nunca podría, por sus propios esfuerzos, llegar a Dios. La misma santidad de Dios está más allá incluso de los mejores hombre (Isaías 6:3–4). Dios, en gracia, desciende al hombre.

¿Cuáles son los efectos de la Gracia?

1. SOMOS SALVOS POR LA GRACIA (Romanos 3:24; 4:16). No hay aditivos humanos.

2. SOMOS PRESERVADOS POR LA GRACIA (Juan 10:28–29); 1 Pedro 1:5; 5:10). El nos sostiene en sus manos y nos guarda por su poder. No somos guardados mediante la ley (Gálatas 3:2–3) ni mediante otras obras. Estamos bajo la gracia, no bajo la ley (Romanos 6:14).

3. ESTAMOS FIRMES EN LA GRACIA (Romanos 5:2; 1 Pedro 5:12).Dios trata con nosotros en base de este principio.

4. VIVIMOS POR LA GRACIA (Hebreos 13:21; Filipenses 2:13). Es Dios quien obra en nosotros a fin de darnos fuerzas para la vida cristiana.

Advertencias acerca de la Gracia

Nada de lo anterior sugiere ni da permiso en cuanto al pecado, ni ninguna disminución de nuestro llamamiento a vivir de una forma piadosa.

1. NO PECAMOS PARA QUE LA GRACIA PUEDA ABUNDAR (Romanos 6:1).

2. NO VOLVEMOS LA GRACIA DE DIOS EN UNA EXCUSA PARA EL LIBERTINAJE (Judas 4). La libertad no es un pretexto para la maldad, sino para el sacrificio abnegado y amante (Gálatas 5:13).

3. SOMOS SALVADOS PARA BUENAS OBRAS (Efesios 2:10; Tito 3:8). No nos dedicamos a la práctica del pecado (1 Juan 3:9). Guardamos la Palabra de Dios (1 Juan 2:3–5). Pero las evidencias de ello son los frutos de la salvación y no los medios de ganar el favor de Dios. Vivimos para Dios debido a que amamos al Señor Jesús (Juan 14:15, 21).

El Evangelio de la Gracia es el singular mensaje cristiano (Hechos 14:3; 20:24, 32). Este evangelio procede del Dios de toda gracia (1 Pedro 5:10) que nos acoge ante el trono de la gracia (Hebreos 4:16). Este es un principio permanente del carácter de Dios y de la forma que El trata con nosotros. Nunca debiéramos acercarnos a Dios con la idea de que El tiene obligación hacia nosotros.