I. OBJETIVOS QUE SE DESEAN ALCANZAR:
A. Identificar la persona y obra del Espíritu Santo.
B. Explicar su papel en la vida de un creyente, y lo que es una vida llena del Espíritu.
II. ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR JUNTOS:
A. Repasar:
1. Lo que ha sucedido en su vida desde el último encuentro. Comparta también sus propias experiencias con él.
2. Aplicaciones y preguntas de su lectura bíblica diaria.
3. Versículos memorizados. Menciónele el tema de los versículos y espere que él diga la cita y luego el versículo completo.
B. Reflexionen sobre la lección: “Controlados por el Espíritu de Dios”.
C. Enséñele por medio de las Escrituras quién es el Espíritu Santo. Es una persona con intelecto (1 Corintios 2:11), emociones (Efesios 4:30), voluntad (1 Corintios 12:11). El es Dios, la tercera persona de la Trinidad (Hechos 5:3–4). Ayúdele a ver al Espíritu como su Maestro (Juan 16:13), Intercesor (Romanos 8:26, 27), Guía (Romanos 8:14) y como el que da el poder (Hechos 1:8). Muéstrele que todo creyente es morada del Espíritu Santo (1 Corintios 12:13), pero no todos son llenos de El (Efesios 5:18). Explíquele cómo ser lleno con el Espíritu en una forma práctica (Gálatas 5:16; Romanos 6:13), y anote las evidencias de su llenura (Gálatas 5:22, 23). Enséñele que el Espíritu nunca se exalta a sí mismo, sino que exalta a Jesucristo (Juan 16:14).
Cuando vivimos diariamente bajo la autoridad de Jesús como nuestro Señor, hacemos cualquier cosa que nos pide (Lucas 6:46). Nuestra obediencia a El es una evidencia de que le amamos (Juan 14:15). El Señor nos ama y quiere lo mejor para nosotros (Juan 14:21, 23). Para agradar a Dios, necesitamos un poder sobrenatural. Este poder viene del Señor. Sin El no podemos hacer nada (Juan 15:5). El ha hecho una maravillosa provisión para nosotros, para vivir una vida fructífera y victoriosa.
1. ¿Qué nombres se da al Espíritu Santo en Juan 14:16, 17?
El Consolador. El Espíritu de verdad.
2. ¿Cuándo viene a morar en nuestra vida el Espíritu Santo? (Efesios 1:13).
Cuando oímos el mensaje de salvación y aceptamos a Cristo como Salvador.
3. ¿Dónde vive el Espíritu Santo? (Romanos 8:11). ¿Por qué es esto una ventaja para nosotros?
Vive dentro de nosotros. El siempre está a nuestro lado para ayudarnos.
4. ¿Es posible ser creyente y no tener al Espíritu Santo? (Romanos 8:9, 11; Juan 4:13).
No. Si alguien no tiene al Espíritu, quiere decir que no es salvo.
5. ¿Qué hace el Espíritu con el cuerpo de cada creyente? (1 Corintios 6:19) ¿Cómo debería afectar esta verdad toda nuestra vida?
Lo convierte en templo de Dios, es decir, que nuestro cuerpo es la morada santa de Dios. Debemos vivir para agradar a Dios en todo.
6. ¿Qué advertencia especial se da a aquellos cuyos cuerpos son templo de Dios? (1 Corintios 6:18). ¿Cómo podemos vencerlos deseos carnales? (Gálatas 5:16).
Debemos apartarnos de toda inmoralidad. Vencemos los deseos carnales si vivimos según el Espíritu.
7. Como creyentes, ¿qué debemos hacer según Efesios 5:18?
Ser llenos del Espíritu Santo.
8. ¿Qué hace el alcohol con el hombre ebrio? ¿Qué hace el Espíritu con el creyente consagrado? (Efesios 5:18).
El hombre ebrio es controlado por el alcohol. El Espíritu Santo controla la vida del creyente.
9. ¿Qué puede hacer el creyente con el Espíritu Santo? (Efesios 4:25–30).
Puede entristecerlo al cometer pecados, algunos de los cuales se mencionan en los versículos 25–29.
10. Enumere los resultados del control del Espíritu Santo en la vida del creyente (Gálatas 5:22, 23). Todo esto es lo que Dios quiere para nosotros.
Amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad, dominio propio.
