I. OBJETIVOS QUE SE DESEAN ALCANZAR:
A. Enseñar que Dios promete una vida victoriosa y que esta vida debería ser una norma para cada hijo de Dios.
B. Demostrar cómo tener constante victoria en la vida basándose en la vida y obra de Cristo y en la posición que el creyente tiene en El.
II. ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR JUNTOS:
A. Repasar:
1. Lo que ha sucedido en su vida desde el último encuentro.
2. Vida devocional. Evalúe su progreso y pídale que comparta con usted las verdades que Dios está enseñándole por medio de su Palabra.
3. Versículos memorizados y lectura de libros asignados durante la semana.
B. Reflexionen sobre la lección: “Viviendo con éxito la vida cristiana”.
C. Examinen juntos los pasajes bíblicos que hablan sobre la vida cristiana. Explíquele que la vida victoriosa debiera ser normal en el creyente. Los creyentes somos victoriosos porque estamos en Cristo y Cristo está en nosotros (Juan 14:20). Cuando dejamos a Cristo vivir su vida a través de nosotros, entonces tenemos victoria. Muéstrele qué es lo que le corresponde al creyente en este proceso, usando el principio de Romanos capítulos 6 a 8: Conocer, Considerar, Presentar, Caminar. Use el siguiente bosquejo:
1. Promesa de victoria:
a. La vida abundante (Juan 10:10b).
b. La vida fructífera (Juan 15:16a; Gálatas 5:22, 23).
c. La vida victoriosa (1 Corintios 10:13; 1 Juan 5:4).
2. Provisión para la victoria:
a. Cristo venció al mundo (Juan 16:33).
b. Cristo venció a la carne (Romanos 6:6; 8:3; Gálatas 6:14).
c. Cristo venció al diablo (Hebreos 2:14).
Enfatice el significado de la cruz en la vida diaria del creyente. Hágalo en términos prácticos. Por ejemplo: dejar malas compañías, hábitos y actitudes. Pídale aplicaciones específicas.
3. Práctica para la victoria:
a. Conocer (Romanos 6:3–10).
b. Considerar (Romanos 6:11).
c. Presentar (Romanos 6:12, 13; 12:1, 2).
d. Caminar (Romanos 8:4).
NOTA: Como lectura adicional sugiérale un libro o folleto sobre el tema.
Es un gran privilegio para nosotros saber que en su maravilloso amor, Dios nos ha hecho hijos suyos (1 Juan 3:1). Ahora somos nuevas criaturas. Todas las cosas han venido a ser nuevas (2 Corintios 5:17). Jesús vino a salvarnos de nuestros pecados (Mateo 1:21). No podemos continuar viviendo en pecado (1 Juan 3:9). Dios quiere que tengamos una vida nueva, que El mismo ha hecho posible para nosotros. Los creyentes cuentan con la ayuda de Dios que los afirma en la fe y los guarda del mal (2 Tesalonicenses 3:3).
1. ¿Cuál es nuestra fuente de poder para vivir la nueva vida? (Romanos 8:5–11).
El Espíriru Santo de Dios, el cual mora en nosotros.
2. ¿Qué debemos hacer para que Dios pueda utilizarnos? (Romanos 6:13).
Entregar nuestra vida a Dios, para que El tome control de nosotros y hagamos lo que es de su agrado.
3. ¿Cuál es la fuente de alimento para nuestro crecimiento espiritual? (1 Pedro 2:1, 2).
La Palabra de Dios.
4. La Biblia habla de comer la Palabra de Dios y llevarla al interior de nuestro propio ser (Jeremías 15:16). ¿Cómo podemos hacer ésto?
Leyéndola. Meditando en ella. Memorizando versículos o pasajes.
La Biblia dice que tenemos tres enemigos. Estos son: el diablo (1 Pedro 5:8), el sistema del mundo en que vivimos (1 Juan 2:15, 16) y nuestra propia naturaleza pecadora y carnal (Santiago 1:14). Nuestro Señor y Salvador ha vencido a estos enemigos por medio de su muerte en la cruz:
El venció al mundo (Juan 16:33).
El quitó el poder que Satanás tenía sobre nosotros (Hebreos 2:14), poder que dominaba en otros tiempos nuestras vidas (Efesios 2:2, 3).
El venció el poder del pecado que está en nosotros (Romanos 6:6).
5. Lea los versículos mencionados. ¿Qué aplicación tienen estos versículos para su vida de victoria?
6. 1 Juan 2:15.
No amar el mundo.
7. Santiago 4:7.
Someternos al Señor.
8. Romanos 13:14.
Revestirnos del Señor y no satisfacer los malos deseos de la naturaleza humana.
Cuando Jesús murió en la cruz en nuestro lugar, nosotros morimos con El en lo que a Dios concierne (Colosenses 3:3). Cuando fue levantado de la muerte a una nueva vida, nosotros resucitamos con El (Colosenses 3:1). Dios ve siempre al creyente como un mismo ser con Cristo. De esta manera somos aceptados por Dios (Efesios 1:6, 7).
9. Mencione tres cosas que según 1 Corintios 6:11 son realidades en cada creyente en Cristo:
a. Limpiados.
b. Consagrados a Dios.
c. Librados de culpa.
