04 Un encuentro con Dios

I. OBJETIVOS QUE SE DESEAN ALCANZAR:

A. Demostrar la importancia de un “tiempo devocional” diario, un momento a solas con Dios, pasados en oración y meditación en la Palabra.

B. Mostrar al nuevo creyente cómo comenzar y mantener un “tiempo devocional”.

II. ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR JUNTOS:

A. Repasar:

1. Lo que le ha sucedido en su vida desde el último encuentro.

2. Promesas y preguntas que ha encontrado esta semana en su lectura diaria del Evangelio de Juan.

3. Versículos memorizados y tareas asignadas previamente.

B. Reflexionen acerca de las respuestas a la lección “Un encuentro con Dios”. Revise otras lecciones que hayan sido asignadas.

C. Lean juntos la Biblia. Muéstrele la importancia de tener un tiempo para la oración y la meditación. Sugerimos el siguiente bosquejo:

1. Prioridad (Marcos 1:35; 1 Pedro 2:2).

2. Propósito:

a. Escuchar a Dios a través de la Palabra (Mateo 4:4).

b. Hablar con Dios por medio de la oración (Salmo 5:3).

3. Plan (Salmos 119:147, 148).

4. Lugar (Marcos 1:35).

5. Procedimiento (ver puntos D y E).

D. Enseñarle cómo se puede tener un cuaderno de notas para el “encuentro con Dios”. Debe incluir un devocional diario y una lista de oración. En la página 18 (página 14 del manual del alumno) encontrará una planilla o formulario que puede usar como ayuda para el devocional y las oraciones.

Lea estas notas con detenimiento y dígale a la persona a quien usted le está enseñando que las use y las traiga al encuentro semanal.

E. Lleve a cabo un tiempo devocional con la persona cada semana. Elija un pasaje corto, medite en él y traiga sus anotaciones en la planilla del devocional diario. Pase 15 minutos como mínimo en la Palabra y 5 minutos en oración. Pídale que haga preguntas y comentarios después que todo haya concluido.

III. TAREAS:

A. Sugiérale qué puede empezar a leer una vez que haya terminado con Juan. Quizás el evangelio de Marcos, Salmos o Proverbios. Podría también elegir lecturas que tengan que ver con algunos temas en particular. Por ejemplo, la Palabra de Dios (Salmos 1 y 19; 2 Timoteo 3:15–17; Santiago 1:16–22; Salmos 119:9–11).

B. Traer al encuentro semanal una lista de pedidos y promesas relacionadas al tiempo devocional y la oración diaria.

C. Recuérdele que debe mantenerse en contacto con usted durante la semana.

Es natural para nosotros como creyentes tener un tiempo de compañerismo (comunión) con Dios, de quién recibimos tantas bendiciones. El es fuente de fuerza y sabiduría. Si ama al Señor deseará pasar tiempo a solas con El. Esto no será una carga, sino más bien una delicia para su alma (Salmo 63:1). Necesitamos estar diariamente en comunión con El. Es un tiempo diario durante el cual oramos y estudiamos la Palabra de Dios. Muchos creyentes a través de los años han establecido esta práctica como un elemento esencial para una vida de comunión con Dios.

Nosotros nos comunicamos con Dios por medio de la oración y la meditación de su Palabra. En la oración, hablamos con Dios; al leer la Palabra esperamos que Dios nos hable.

Un gran hombre de Dios del Antiguo Testamento, Abraham, tuvo la práctica de construir altares. El altar era un lugar para la adoración a Dios (Gen. 12:7; 13:4). Encontrarse con Dios cada día puede ser como levantar un altar espiritual. ¿Qué se necesita para ello?

TIEMPO dedicado al Señor diariamente.

LUGAR libre de distracciones.

PLAN para el estudio sistemático de la Biblia.

META de obediencia a Cristo.

1. En Isaías 50:4–11, el Señor Jesús habla proféticamente de sí mismo. ¿A qué hora dice que El se encontraba con su Padre?

Al amanecer (versículo 4).

2. ¿Dónde iba el Señor Jesús para hablar con Dios el Padre? (Marcos 1:35).

A un lugar solitario donde pudiera estar a solas con el Padre. Para Jesús era muy importante este tiempo de comunión.

3. ¿Cuál debe ser nuestra oración antes de leerla Palabra? (Salmo 119:18).

Que el Señor por medio de su Santo Espíritu nos ayude a entender su Palabra (Juan 14:26).

4. ¿Cómo debe ser nuestra actitud frente a la Palabra de Dios? (Salmo 119:34, 97).

Debemos obedecerla, amarla y meditar en ella. Otros pasajes: Juan 14:21; Lucas 6:46; Santiago 1:22–25.

5. ¿Qué debe suceder en mi vida por el poder de la Biblia?

Me guardará de pecar (Salmo 119:9–11).

Me consolará en la tristeza (Salmo 119:50).

Será luz y guía en mi camino (Salmo 119:105).

6. ¿Cuáles fueron los cuatro propósitos por los cuales Dios nos dio su Palabra? (2 Timoteo 3:16).

Enseñar.

Reprender.

Corregir.

Educar en una vida recta.

7. ¿Cómo podemos tener éxito en la vida diaria?

Meditando en la Palabra de Dios de día y de noche (Josué 1:8). Otros pasajes: Salmos 1:2–4; Proverbios 2:1–5.

8. ¿Cuál fue la razón por la cual los discípulos pidieran al Señor que les enseñara a orar? (Luc. 11:1).

Vieron que Jesús oraba.

9. Mencione los diferentes aspectos de la oración según el patrón de oración que Cristo dio a sus discípulos en Lucas 11:2–4.

Adoración, petición y confesión.