TEXTO: (Efesios 5:15,16)
«LA FALTA DE TIEMPO, ES CUANDO NOS QUEDAMOS SIN TIEMPO, PARA HACER LO QUE QUEREMOS O DEBEMOS HACER»
En esta oportunidad nos gustaría que se contestaran estas dos preguntas y discutirlas en el grupo, ¿Qué fue lo más importante que hiciste hoy? ¿Cuánto tiempo te llevó?
¿Qué fue lo menos importante que hiciste hoy? ¿Cuánto tiempo te llevó?
El tiempo es extraño. Dios no lo conoce; es decir, que el tiempo no lo limita a Él. Pero lo creó para que nosotros lo usemos. ¿Por qué? ¿No estaríamos mejor si no tuviéramos que preocuparnos por el tiempo? Quizá la razón por la que lo creó está expresado en el versículo de la Biblia que dice “”Todo tiene su tiempo”. (Eclesiastés 3:1; 9:10-12)
Todos tenemos la misma cantidad de tiempo. La única diferencia entre nosotros, es la manera en que lo invertimos. Cada semana nos da 168 valiosísimas horas. Pasamos aproximadamente 56 horas durmiendo y recuperándonos; alrededor de 24 horas comiendo y realizando tareas personales; y unas 50 horas semanales, para ganarnos la vida. Tenemos más o menos 38 horas que nos quedan para gastar como deseemos. ¿Cómo usar estas 38 horas?
En actividades familiares, Con amistades, Con Dios, la iglesia, en educarnos, haciendo deportes, en reuniones sociales, esto es solo un ejemplo. La base de la administración correcta del tiempo, es nuestra disposición y nuestra capacidad, para aprovechar al máximo el regalo del tiempo que Dios nos ha dado, y no llenarnos de calendarios, listas de tareas y relojes. (Salmos 90:12)
DOS PRINCIPIOS BIBLICOS:
- Tenemos tiempo suficiente para hacer todo lo que Dios desea que hagamos. (Mateo 6:30-34 Proverbios 20:18) ¿Demasiadas cosas que hacer? Busque primero el Reino de Dios y su justicia; eso ordenará sus prioridades. Si realmente no llega a hacer todo, quizá sea que esté haciendo algunas cosas, que Dios no necesita que haga. La clave es decir, que sí a las cosas que Dios quiere, por lo que siempre primero debemos buscarlo a Él.
- Debemos apartarnos para descansar, o caeremos rendidos al costado en el camino. En el descanso, también podemos descubrir la voluntad de Dios, para nuestro tiempo. Es aquí, donde podemos establecer prioridades para nuestra vida. (Marcos 6:31; Éxodo 20:8-11).
CONCLUSION:
El mejor remedio para una vida cargada de ocupaciones, es apartar un tiempo a solas con Dios y practicar lo que Él enseña en su palabra. Ahora, pasen un tiempo trabajando en las áreas deficientes de su vida y pidan a Dios, que les ayude a discernir más claramente, cuáles son los principios divinos para la administración correcta del tiempo.
