TEXTO: (Santiago 3:5,6)
«DOMINAR LA LENGUA, ES PERMITIR QUE DIOS GUÍE MIS PALABRAS»
Nuestra lengua, (así llama la Biblia a lo que decimos) puede ser un arma mortal o una herramienta que nos ayuda a edificarnos mutuamente. Nuestra lengua puede utilizarse como una herramienta o como un arma. Debemos hacernos las siguientes preguntas, las cuales nos ayudaran a comprender mejor el poder de la lengua. ¿Por qué piensa usted que es importante lo que decimos unos de otros? ¿Por qué es importante que expresemos lo que sentimos por los demás? No se ha preguntado alguna vez, ¿Por qué decimos lo que decimos? Y ¿Cómo nuestras palabras ayudan o hieren tanto a los demás? Todos decimos a veces cosas hirientes, por eso, es importante que veamos lo que dice la Biblia al respecto. (Salmos 141:3)
- Una palabra puede cambiar el curso de la historia humana, recuerda, se trata de controlar lo que decimos, no de quedarnos en silencio.
- La lengua contiene un poder increíble, tanto para el bien, como para el mal.
(Proverbios 18:21)
- No podemos controlar nuestra lengua con nuestro propio poder. (Efesios 4:29)
- Debemos someter nuestra lengua al Espíritu Santo. (1ª Pedro 3:8-11)
- El poder de la lengua. Aunque es un órgano con muchos músculos y que pesa alrededor de sesenta gramos y que permite gustar, tragar y muchas funciones más, a continuación una lista de aspectos importantes sobre la lengua. (Proverbios 10:20; 12:18; Salmos 35:27,28)
- Sin la lengua, las madres no podrían cantarle una canción de cuna a sus hijos.
- Sin la lengua, ningún embajador podría representar adecuadamente a su nación.
- Sin la lengua, el maestro no podría extender los horizontes de los niños.
- Sin la lengua, un oficial no podría dirigir a sus soldados.
- Sin la lengua el abogado no podría defender la verdad en la corte.
- Sin la lengua, ningún pastor podría consolar a las almas turbadas.
- Raras veces nos detenemos a pensar, cuan valioso es este extraño músculo de nuestra boca. Pero la lengua es tan vital, como volátil. Fue Washington Irving el primero en decir: “La lengua es la única herramienta filosa, que se hace más cortante cuanto más se usa”
¿Cómo controlan ustedes su lengua? Es necesario que tomemos tiempo para trabajar en nuestra lengua y a aprender a dominarla. (1ª Corintios 6:12; Proverbios 17:27,28)
CONCLUSION: “Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo”. (Santiago 3:2) Pidamos a Dios que nos ayude a controlar nuestra lengua, Él nos dará su fortaleza y su poder para alcanzarlo, y así, también podamos controlar otras áreas de nuestra vida.
