37: ¿QUIEN ES EL VERDADERO SIERVO?

TEXTO: (Colosenses 3:23)

 

«SIERVO ES QUIEN SE PREOCUPA POR LAS NECESIDADES DE LOS DEMÁS Y LAS ATIENDE>>

 Hace mucho tiempo, en un reino distante, vivía un rey que no creía en la bondad de Dios. Tenía, sin embargo, un súbdito que siempre le recordaba acerca de esa verdad. En todas las situaciones decía: “Rey mío, no se desanime, porque todo lo que Dios hace es perfecto. ¡Él nunca se equivoca! “Un día el rey salió a cazar junto con su súbdito, y una fiera de la jungla le atacó. El súbdito consiguió matar al animal, pero no evitó que su Majestad perdiese el dedo meñique de la mano derecha. El rey, furioso por lo que había ocurrido, y sin mostrar agradecimiento por los esfuerzos de su siervo para salvarle la vida, le preguntó a éste, ¿Y ahora, que me dices, Dios es bueno? Si Dios fuese bueno yo no hubiera sido atacado, y no hubiera perdido mi dedo. “El siervo respondió:” Rey mío, a pesar de todas esas cosas, solamente puedo decirle que Dios es bueno, y que quizás, perder un dedo, sea para su bien. Todo lo que Dios hace es perfecto.  ¡Él nunca se equivoca! “El rey, indignado con la respuesta del súbdito, mandó que fuese preso a la celda más oscura y más fétida del calabozo. Después de algún tiempo, el rey salió nuevamente para cazar, y fue atacado, esta vez, por una tribu de indios que vivían en la selva. Estos indios eran temidos por todos, pues se sabía que hacían sacrificios humanos para sus dioses.  Inmediatamente después que capturaron al rey, comenzaron a preparar, danzas de júbilo, y el ritual del sacrificio. Cuando ya tenían todo listo, y el rey estaba delante del altar, el sacerdote indígena, al examinar a la víctima, observó furioso ¡Este hombre no puede ser sacrificado, pues es defectuoso! ¡Le falta un dedo! Luego, el rey fue liberado. Al volver al palacio, muy alegre y aliviado, liberó a su súbdito y pidió que fuera a su presencia. Al ver a su siervo, le abrazó afectuosamente diciendo: ¡Querido, Dios fue realmente bueno conmigo! Tú debes haberte enterado que escapé justamente porque no tenía uno de mis dedos. Pero ahora tengo una gran duda en mi corazón: si Dios es tan bueno, ¿por qué permitió que estuvieses preso, dime, tú que tanto defiendes a tu Dios? El siervo sonrió, y dijo. Rey mío, si yo hubiera estado junto con usted en esa caza, seguramente habría sido sacrificado en su lugar ¡ya que no me falta ningún dedo! Por lo tanto, acuérdese siempre, todo lo que Dios hace es perfecto, Él nunca se equivoca.

 

  1. Nuestro gran ejemplo de servicio, fue nuestro Señor Jesucristo. El siempre expreso que la razón de su venida a la tierra era para servir a la humanidad. Su deseo era tan grande, que en muchas ocasiones se olvidó de sus necesidades, por ocuparse en  los demás.  Ahora bien, él espera que sus servidores hagan lo mismo, que él hizo con la humanidad. Servir a otros es el privilegio más grande, que uno puede tener en la vida, aproveche cada oportunidad para hacer el bien a los demás. (Mateo 20:28; Gálatas 6:9,10)
  2. Jesús vino a buscar servidores. Él sabía que su tiempo en la tierra era muy limitado, por eso se esforzó, en buscar hombres y mujeres que le sirvieran de todo su corazón. Buscaba personas que mostraran, el mismo servicio que Él ya había enseñado antes. Es a través del servicio, que nosotros mostramos el amor de Dios a las personas más necesitadas. (Juan 12:26; Marcos

10:43-45)     

 

CONCLUSIÓN: ¿En qué estamos sirviendo en la obra del Señor? Y si servimos ¿cómo lo hacemos? Ojalá aprendamos del Señor Jesús, quien ha sido y sigue siendo, un ejemplo a seguir en el servicio, ya que Él  vino a dar su vida para servirnos a nosotros. (Filipenses  2:5-8)