TEXTO: (2º Crónicas 16:1-14; Santiago 1:2)
«LOS PROBLEMAS SON INEVITABLES EN LA VIDA, TODOS VIVIMOS DIFERENTES SITUACIONES EN ESTE MUNDO»
El carpintero que había contratado el granjero para reparar su vieja granja acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y le hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camión, se negaba a arrancar. Mientras le llevaba a su casa, se sentó en silencio. Cuando llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta de su casa, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta, el rostro de aquel hombre se transformó, sonrió, abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Luego me acompañó hasta el coche. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunte que por qué había tocado el árbol un rato antes. “Oh, ese es mi árbol de problemas”, contestó. “Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche, cuando llego a casa. Luego, a la mañana siguiente, los recojo otra vez. Lo bueno es -concluyó sonriendo- que cuando salgo por la mañana a
recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.”
1) Es necesario evaluar por qué vienen los problemas a nuestra vida: (Ver. 1)
- Hay problemas que generamos por nuestra insensatez y otros, que se desencadenan por factores externos.
- Si le permitimos a los problemas, tomar el control de nuestra vida, ellos nos desestabilizarán:
- Cuando el adversario, Satanás, toca las puertas de nuestra vida, hay cuatro elementos a considerar:
- El enemigo aprovecha cualquier descuido. (Mateo 12:43-45)
- El enemigo ataca los puntos débiles. (Génesis 2:1-5)
- El enemigo no descansa en su propósito de causarnos daño (1ª Pedro 5:8,9)
- Es necesario mantenernos vigilantes en todo momento. (Santiago 4:7) 2) La diferencia en nuestra vida, la marca la forma como enfrentamos los problemas: (Ver. 2-5)
- Como ocurrió con el Rey Asa, los problemas le robaron la paz y cayó en desesperación. Así sucede con muchas personas, los problemas les roban la tranquilidad de su vida. (V.2)
- El rey Asa llegó a tal punto, que deshonró el templo de Dios en su afán de resolver los problemas. (V.2) Confío en sus propias fuerzas. Confío en estrategias humanas.
- Dejó de lado a Dios y confío en el hombre. (4) Quien confía en el hombre, paga un alto precio.
Quien confía en Dios, recibe respaldo permanente y hasta la victoria (V. 4,5)
3) Sin Dios en nuestras vidas, los problemas nos llevan al fracaso: (2º Crónicas 16:5,6; 7-10; 12-14)
- a) La victoria sobre los problemas es frágil, cuando seguimos estrategias humanas, es un fracaso. (2º
Crónicas 16:5,6)
- El rey Asa aseguró su fracaso absoluto, cuando confío en el hombre y no en Dios, para resolver los problemas. (2º Corintios 16:7-10)
- El rey Asa murió fracasado y enfermo, por dejar a Dios de lado. (2º Crónicas 16:7-10)
CONCLUSIÓN: El curso de nuestras vidas cambia para mal, cuando dejamos de lado al Señor. Quizá hoy reflexionemos, con lo que ha ocurrido en esta situación. ¿Qué hacer? Vuelve tu mirada a Dios, concédale el primer lugar en tu vida, tu familia y negocios. Puedo asegurarte que Él te dirigirá por el Camino del éxito. Ah, y si aún no le has abierto las puertas de su corazón, este es el momento oportuno para que lo hagas.
