TEXTO: (Mateo 6:31-33)
«SEÑORÍO ES PONER A DIOS ANTES QUE A NOSOTROS MISMOS, PERMITIR QUE EL SEA NUESTRO DUEÑO»
En una hermosa mañana de Domingo, aproximadamente, cien personas se habían reunido para adorar a Dios, en una pequeña iglesia de Europa oriental, antes de la caída del comunismo. Acababan de orar, cuando repentinamente, la puerta principal del templo se abrió de un golpe, y un grupo de soldados comunistas, fuertemente armados, irrumpieron en el lugar. Los soldados fueron hacia el púlpito, mientras se dirigía a los presentes, llamándolos: “escoria de la tierra” y “parásitos, que arruinaban la gloriosa revolución”. Finalmente, dijeron que había llegado la hora de librar a la nación de ellos. Los soldados pensaban, que sin duda habría allí, personas que en realidad no creían, todas esas enseñanzas religiosas, y le dieron a la congregación, sesenta segundos para salir del templo. Hubo un silencio. Entonces de repente, aproximadamente, la mitad de los que estaban allí, salió corriendo por las puertas, algunos hasta por las ventanas, antes que se acabara el tiempo. El minuto terminó, y el silencio aún más profundo cayó sobre los que habían quedado, que miraban las armas de los soldados. Inesperadamente, los hombres dejaron caer sus armas y dijeron: “¡Hermanos, vinimos a adorar con ustedes, pero primero, teníamos que deshacernos de los hipócritas!” Entre los que se fueron y los que se quedaron en el templo, había una sola palabra de diferencia: ¡señorío!
- El señorío es sencillo: Otra forma de decirlo podría ser “posesión”. Debido al precio que Cristo pagó en la cruz. Dios es nuestro dueño. Somos suyos. Pero Dios es la clase de dueño que no quiere tenernos, si nosotros no deseamos que Él nos posea. Así que el señorío puede ser difícil de llevar a la práctica. Si permitimos que Dios esté en control, Él nos tratará como hijos amados, y nos dará exactamente lo que necesitamos. (Mateo 6:31-33; 1ª Corintios 6:20)
- ¿Qué es señorío? Estas son algunas definiciones que debemos considerar al respecto.
- Sumisión a la voluntad de Dios (Mateo 8:1,2)
- Poner a Dios primero en nuestra vida (Mateo 22:36-40)
- Aceptar responsabilidades y dar cuenta de nuestros actos (Mateo 25:14-30)
- Hacer la voluntad de Dios (Salmo 40:8)
- Obedecer personalmente, sin importar el costo. (Juan 21:15-23) 3. Existen tres tipos de personas:
- Los que no llaman a Dios Señor, y no hacen lo que Él dice. (Romanos 1:28-32)
- Los que lo llaman Señor, pero no hacen lo que Él dice. (Mateo 7:21-23)
- Los que lo llaman Señor y hacen lo que Él dice. (Juan 12:26)
CONCLUSION: Dios desea ser nuestro salvador, pero a la vez, Él desea ser señor de nuestra vida. Cuando nosotros entendemos esto, no tenemos problemas para dejar que Él, tome el control de nuestra vida. Recordemos: Él quiere ser el Señor, de todas las áreas de nuestra vida, en lo espiritual, moral y material, Él quiere ser nuestro Señor. (Juan 21:18,19)
