TEXTO: (Mateo 10:42)
«ES AGRADECER Y SER AGRADECIDOS POR LO QUE TENEMOS»
Un joven que pagaba sus estudios, trabajando de vendedor ambulante, sentía hambre, pero no tenía dinero para almorzar. Decidió vencer la vergüenza, que le daba mendigar y pedir algo de comer en la próxima puerta que tocase. No obstante, se sintió menos avergonzado cuando una hermosa joven le abrió la puerta. En lugar de pedir comida, pidió solo un vaso de agua. Ella, sin embargo, se apiadó de él y le trajo un vaso de leche. Él se lo tomó tímidamente y preguntó, “¿Cuánto le debo señorita?”. – “No me debe nada,” respondió ella; “Mi madre nos enseñó, a nunca aceptar pago, por hacer un favor.” “Entonces, le agradezco de corazón”, respondió el joven. Aquel joven, llamado Howard Kelly, se fue de aquella casa, no solo sintiéndose fortalecido en su cuerpo, sino también en su fe en Dios y en la humanidad. Antes del incidente, estaba pensando en rendirse y renunciar. Muchos años más tarde, aquella joven, ya mayor, se enfermó gravemente. Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente, la enviaron al hospital de una gran ciudad, donde practicaba un famoso especialista en aquella enfermedad. Cuando el médico se dio cuenta, del nombre de su nueva paciente y del pueblo de procedencia, inmediatamente se levantó y fue a verla. La reconoció inmediatamente. Volvió a su oficina, resuelto a hacer todo lo posible para salvar la vida de la joven que había conocido hacía un tiempo atrás. La lucha fue larga, pero la señora se salvó. Por su parte, la señora andaba muy preocupada, sabiendo que el precio de su estancia en el hospital, sería astronómico. Sin que ella supiese, el doctor envió órdenes que le pasaran a él la cuenta final. Después de examinarla, escribió un mensaje al pie de la cuenta, antes de que fuese enviada a la señora. Ella abrió aquella cuenta con gran temor, pensando que pasaría el resto de sus días pagándola. Finalmente, miró y cuál fue su asombro cuando leyó al pie de la lista de enormes cifras: Todo Pagado por completo, con un vaso de leche. Firmado: Dr. Howard Kelly
- Corazones agradecidos: Dios desea que demos con corazones agradecidos. También desea que recibamos los regalos con gratitud; especialmente, los regalos que provienen de Él. Además, quiere que seamos agradecidos, no solo por lo que Él hace por nosotros, sino por quien Él es. (Hechos 12:28; 2ª Corintios 9:6-11)
- Siete razones bíblicas para expresar nuestra gratitud a Dios, de todo corazón: El (Salmo 100) está lleno de alabanzas y acciones de gracias, por lo que Dios es y por lo que ha hecho.
- Dios se nos revela: “Jehová es Dios” (Éxodo 3:13-15)
- Dios nos creó y está en control: “Él nos hizo” (Génesis 1:26-28)
- Le pertenecemos: “Pueblo suyo somos” (1ª Pedro 2:9)
- Dios nos cuida: “[somos] ovejas de su prado” (Juan 10:27,28)
- Dios es bueno con nosotros: “porque Jehová es bueno” (Nahúm 1:7)
- Su misericordia no tiene fin: “Para siempre es su misericordia” (Lamentaciones 3:22,23)
- Dios es maravillosamente fiel: “y Su verdad, por todas las generaciones” (Salmo 25:4,5)
CONCLUSIÓN: Pensemos en nuestras propias actitudes. Pensemos en la vida que Dios nos ha dado y en los 9 meses que nuestra madre nos llevó en su vientre y las pocas veces, que hemos sido agradecidos con ella. También reflexionemos en algunas cosas que a lo mejor no parezcan bendiciones, pero son las que Dios ha utilizado para darnos alguna enseñanza. El ser agradecido demuestra el tipo de personas que somos. Agradezcamos, todo lo que Dios nos ha dado. Agradezcamos a las personas que Dios ha utilizado para que nos bendigan, esto nos abrirá muchas
