EL FRUTO DEL ESPIRITU SANTO
El discípulo es llamado a tener frutos conforme a los propósitos de Dios (Jn.
15: 16) Permanecer en Cristo y en el Espíritu Santo lleva fruto del Espíritu
que es el amor. Todo árbol plantado junto a corrientes de aguas lleva fruto a su tiempo. Los árboles secos carecen de él, no pueden producirlo ni mucho menos los árboles que están enfermos.
A. CONDICIONES PARA DAR FRUTO
Las condiciones para que el creyente fructifique son:
1. Ser buena tierra (Mt. 13: 3-8) La buena tierra no es terreno utilizado como paso para animales o personas, no tiene piedras y espinos. Es propicia para sembrar buena semilla. El sembrador es Cristo y el terreno bueno es el discípulo del Señor que ama y guarda la palabra. La buena tierra es el creyente que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.
2. Tener semilla (Mt. 13: 3-8) La semilla es la palabra que sale de la boca de Dios; hace lo que el Señor quiere y es prosperada en aquello para la que fue enviada (Is. 55: 11) Esta semilla es espíritu y es vida (Jn. 6: 63) la cual es depositada en el corazón del creyente para que more en abundancia y se utilice para estar enseñando y exhortando continuamente entre unos y otros (Col. 3: 16) La semilla al morir (es decir al hacerse rhema) germina, brota, crece la espiga, después el grano y llena la espiga (Mr. 4: 27,28) y madura para ser cosechado (Mr. 4:
27,28)
3. Tener crecimiento El crecimiento lo da Dios (1 Co. 3: 6) y los hombres no pueden afanarse para agregar un codo a su estatura (Mt. 6: 27) ni prolongar los días de su existencia (Sal. 39: 5 Sal. 90: 9,10) La planta para crecer tiene que regarse con el agua de la palabra, estar plantada junto a corrientes de agua que son los cinco ministerios (Ef. 4: 11) y esperar en el Señor. En lo natural la madurez de la vid lleva un proceso en la que el viñador vierte todos sus conocimientos, cuidados especiales pertenecientes a la vid como la poda, si esta en el suelo la levanta para que de fruto, (Jn. 15:1-3) elimina las plagas que asedian, abona el terreno, limpia el terreno eliminando piedras, espinos, levanta muralla, caza las zorras grandes o pequeñas que destrozan los viñedos, además las viñas están localizadas en terrenos fértiles.
4. Permanecer en Dios (Jn. 15: 5) El discípulo permanece en el Señor y en el Espíritu Santo. Es decir que el discípulo mora y persevera en mantenerse en Dios. La iglesia de Laodicea descuidó su permanencia y Cristo salió del corazón de ellos (Ap. 3: 20) Cada vez que Israel se inclinaba a dioses ajenos, Dios se apartaba e Israel sufría las consecuencias de la ausencia del Señor. Cristo dijo “separados de mí nada podéis hacer” (Jn. 15: 5)
B. MANIFESTACIÓN DEL FRUTO (Gá. 5: 22,23)
El fruto es el amor, es un todo formado por gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Ningún aspecto del fruto es mayor o mejor que otro porque es el mismo amor manifestado en sus diferentes facetas que nos muestran que el carácter del cristiano no es una rectitud moral o legalista, sino la posesión y manifestación de nueve gracias o virtudes. El amor se manifiesta unas como gozo, otras veces como paz y así sucesivamente.
1. AMOR
2. GOZO
3. PAZ
4. PACIENCIA
5. BENIGNIDAD
6. BONDAD
7. FE
8. MANSEDUMBRE
9. TEMPLANZA
Es como una naranja con nueve gajos, los cuales son parte de un solo fruto.
A. EL FRUTO COMO UN ESTADO INTERNO
La actitud interna del creyente que vive en el Espíritu es:
1. AMOR Es el que capacita al hijo de Dios para no experimentar solamente el amor filial (del alma) sino también el amor ágape (del Espíritu) Es el amor que permite cumplir con la voluntad de Dios expresada en ordenanzas, leyes, estatutos, mandamientos. Se ama al prójimo y a los hombres considerados enemigos, al rico como al pobre,
al fuerte como al desvalido, al justo como al impío, es el amor de Cristo que viene a salvar, es el amor del Padre que da a su Hijo unigénito para atraer al hombre así mismo. Este amor no se expresa con palabras sino con hechos, con obras. Es el amor que transforma para ya no desear lo malo (Lc. 9: 54) y no busca lo suyo (1Co. 13: 5) Es el vínculo de la unidad (Col. 3: 14)
2. GOZO, AMOR ALEGRE Mueve al creyente a poner su deleite en Jehová (Sal. 37: 4) a servir con alegría (Sal. 100: 2) Para nuestro Señor Jesucristo esto era un deleite, considerándolo mejor que el alimento corporal (Jn. 32: 34) Cumplir con la alegría la misión a la que nos han enviado (Mt. 10: 5-8) velar por las almas con gozo (He. 13: 17) buscar en comunión con los hermanos la presencia de Dios (1 Cr. 15: 25) disfrutar de la palabra que llegan a entender (Nh. 8: 12) cambia la tristeza en alegría (Est. 9: 22) Dios es nuestro gozo y alegría (Sal. 43: 4)
3. PAZ, AMOR QUE REPOSA La paz es el producto del sacrificio de Cristo en la cruz del calvario, porque fue hecha con Dios por medio de la sangre de Cristo (Is. 53: 5 Col. 1: 20) Mantiene la unidad del Espíritu entre hermanos (Ef. 4: 3) gobierna los corazones (Col. 3: 15) La paz es la que nos permite vivir en humildad y en abundancia para soportar las pruebas (Fil. 4: 12)
B. EL FRUTO COMO EXPRESIÓN EXTERNA
Es la actitud interna del creyente que se proyecta en la relación, comunión y
fraternidad entre hermanos.
1. PACIENCIA, AMOR QUE ESPERA. Es necesaria para oír (Hch. 26:
3) para pasar victorioso en las tribulaciones (Ro. 5: 3,4) para soportar
persecuciones (2 Ts. 1: 4) sirve para esperar que no vemos (Ro. 8: 25) para confirmar llamamientos (2 Co. 12: 12) para soportarnos unos a otros (Ef. 4: 2) para exhortar (2 Ti. 4: 2) y para sufrir (Stg. 5: 11)
2. BENIGNIDAD, AMOR QUE COMPRENDE. Es el amor que recibe al débil en la fe para no contender sobre opiniones (Ro. 14: 1) no tiene mas alto concepto de sí mismo que el que debe tener (Ro. 12: 3) no permite que por sus hábitos de comer se pierda un hermano (Ro. 14:
15) Cristo comprendió la actitud de los hombres que lo colgaron en la cruz y le dijo al Padre “perdónalos porque no saben lo que hacen”, Bernabé busca a Saulo para auxiliarlo (Hch. 11: 22-26) Pablo se presenta como una nodriza (1 Ts. 2: 7) busca a los judíos y se hace como uno de
ellos con el objeto de ganarlos para Cristo (1 Co. 9: 20) y dice además “cuando he estado con los que son débiles en la fe, me he vuelto débil como uno de ellos, para ganarlos también” (1 Co. 9: 22) La comprensión no nace de la debilidad, sino que es una fortaleza perfectamente controlada.
3. BONDAD, AMOR QUE COMPARTE. En el libro de los Hechos de los apóstoles se narra: Todos los creyentes estaban muy unidos y compartían sus bienes entre sí; vendían sus propiedades y todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades de cada uno. Todos los días se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la comunidad con el número de los que él iba llamando a la salvación. (Hch. 2: 44-47 Biblia Dios Habla Hoy) Es el amor que da sin esperar recompensa. También los de Macedonia compartieron lo poco que tenían. En la segunda epístola a los corintios dice: Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos (2 Co. 8: 1-4)
C. EL FRUTO PARA DIOS.
Es la actitud que ministra lo que en nuestro interior existe para Dios.
1. FE, AMOR QUE CREE. Al igual que las otras facetas, debe cultivarse.
Es creerle a Dios (He. 11: 6) Debemos actuar en la convicción que Dios
es fiel para cumplir lo que prometió. Para mayor información véase el tema LA FE en el subtítulo de La Fe como Fruto.
2. MANSEDUMBRE, AMOR QUE SOPORTA Una de las definiciones es ser manso (Mt. 11: 29) La mansedumbre hace cesar grandes ofensas (Ec. 10: 4) es necesaria para recibir la palabra (Stg. 1: 20) presentar defensa (1 P. 3: 15) es necesaria para restaurar al que comete una falta. La palabra dice: Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado (Gá. 6: 1)
]Esta relacionada con: La ternura, humildad (2 Co. 10: 1, con la fe y
templanza (Gá 5: 23) con la paciencia (Col. 3: 12) con la amabilidad (T.
3: 2)
3. TEMPLANZA, AMOR EQUILIBRADO. Se refiere al control de si mismo, al equilibrio que debemos tener. Cuando el cristiano no tiene dominio propio , su testimonio lo va a demostrar . El apóstol Pablo por la templanza que tenía escogía lo que le convenía aunque todas le fueran lícitas (1 Co. 6: 12) En la Biblia Dios Habla Hoy dice: Como ciudad sin muralla y expuesta al peligro, así es quien no sabe dominar sus impulsos (Pr. 25: 28)
CONCLUSIÓN El fruto del Espíritu es el amor manifestado en ocho facetas.
