TEXTO: (1ª Corintios 10:13)
«LA TENTACION»
Un hombre con problemas de obesidad había decidido dejar de comer, sobre todo, aquello que le hacía mal y nutría su obesidad.
Un día, al pasear por cierta avenida, en la cual se hallaba una tienda de pasteles y bocadillos, dijo: “no pasaré cerca de esa tienda” y… después de un momento dijo: “bueno… ¿qué de malo hay en que pase por el frente?”.
Con esto en mente, se acercó poco a poco a la tienda, y… una vez estando frente a los pasteles, dijo: “¿qué puede pasarme si entro a la tienda?… finalmente… no compraré ni un solo pastelillo” y entró a la tienda con esta idea. Ya estando dentro, dijo: “bueno y… ¿qué tiene de malo que compre un pastelillo y le dé solo una mordida?” y efectivamente, compró un pastelillo y lo mordió. A estas alturas ya se había consumado la tentación.
Tentación: La intención de ceder a cosas que se interponen entre Dios y nosotros. Usted se ha preguntado alguna vez, ¿Por qué tenemos que experimentar tentaciones? O quizá alguna persona le ha hecho esta pregunta, ¿Por qué puso Dios cosas en el mundo que puedan hacernos daño o meternos en problemas? Quizá recuerda usted la primera tentación que surgió en el jardín del Edén, (sería interesante que todos en su grupo compartieran, o pudieran agregar algunos detalles). ¿Cómo podemos demostrarle fidelidad y agradecimiento a nuestro Dios?
- Dios permite que seamos tentados, para que aprendamos a mantenernos lejos de las
- Él nos conoce tan bien, que nos mantendrá lejos, de cualquier tentación que sepa que no podemos resistir. (1ª Pedro 5:8-11)
- Si algo lo tienta una y otra vez, y usted siempre cede, recuerde que Dios no permitirá que sea tentado, a menos que Él sepa que usted puede resistirlo. (1ª Corintios 10:13;
Job 2:3-6)
- La prueba del amor de Dios, es que Él es fiel a nosotros, en los momentos de tentación. La prueba de nuestro amor por Dios será, que huyamos de la tentación.
- La tentación nunca será una situación, en la que no podamos tomar una decisión que agrade a Dios. (Génesis 39:7-11)
- Debemos ser honestos con Dios, para que Él nos dé una vía de escape. (Génesis 3:13)
- Nuestra responsabilidad, es tomar siempre la vía de escape que Él provee. (Santiago1:12)
CONCLUSION: Alabemos a Dios y reconozcamos que Él es nuestro Salvador, quien nos da la fuerza siempre, para poder resistir toda tentación. Reconozcamos que Él está en nosotros, para fortalecer nuestra vida y llevarnos en victoria en Cristo Jesús. (2ª Corintios 2:14)
