45: CUIDADO CON LA TENTACION

TEXTO: (1ª Corintios 10:13)

 

«LA TENTACION»

Un hombre con problemas de obesidad había decidido dejar de comer, sobre todo, aquello que le hacía mal y nutría su obesidad.

Un día, al pasear por cierta avenida, en la cual se hallaba una tienda de pasteles y bocadillos, dijo: “no pasaré cerca de esa tienda” y… después de un momento dijo: “bueno… ¿qué de malo hay en que pase por el frente?”. 

Con esto en mente, se acercó poco a poco a la tienda, y… una vez estando frente a los pasteles, dijo: “¿qué puede pasarme si entro a la tienda?… finalmente… no compraré ni un solo pastelillo” y entró a la tienda con esta idea. Ya estando dentro, dijo: “bueno y… ¿qué tiene de malo que compre un pastelillo y le dé solo una mordida?” y efectivamente, compró un pastelillo y lo mordió. A estas alturas ya se había consumado la tentación.

 

Tentación: La intención de ceder a cosas que se interponen entre Dios y nosotros. Usted se ha preguntado alguna vez, ¿Por qué tenemos que experimentar tentaciones? O quizá alguna persona le ha hecho esta pregunta, ¿Por qué puso Dios cosas en el mundo que puedan hacernos daño o meternos en problemas? Quizá recuerda usted la primera tentación que surgió en el jardín del Edén, (sería interesante que todos en su grupo compartieran, o pudieran agregar algunos detalles). ¿Cómo podemos demostrarle fidelidad y agradecimiento a nuestro Dios?

 

  1. Dios permite que seamos tentados, para que aprendamos a mantenernos lejos de las  
    1. Él nos conoce tan bien, que nos mantendrá lejos, de cualquier tentación que sepa que no podemos resistir. (1ª Pedro 5:8-11)
    2. Si algo lo tienta una y otra vez, y usted siempre cede, recuerde que Dios no permitirá que sea tentado, a menos que Él sepa que usted puede resistirlo. (1ª Corintios 10:13;

Job 2:3-6)            

 

  1. La prueba del amor de Dios, es que Él es fiel a nosotros, en los momentos de tentación. La prueba de nuestro amor por Dios será, que huyamos de la tentación.
    1. La tentación nunca será una situación, en la que no podamos tomar una decisión que agrade a Dios. (Génesis 39:7-11)
    2. Debemos ser honestos con Dios, para que Él nos dé una vía de escape. (Génesis 3:13)
    3. Nuestra responsabilidad, es tomar siempre la vía de escape que Él provee. (Santiago1:12)

 

CONCLUSION: Alabemos a Dios y reconozcamos que Él es nuestro Salvador, quien nos da la fuerza siempre, para poder resistir toda tentación. Reconozcamos que Él está en nosotros, para fortalecer nuestra vida y llevarnos en victoria en Cristo Jesús. (2ª Corintios 2:14)