TEXTO: (Mateo 10:29-31)
«LA SOBERANÍA DE DIOS ES CREER QUE DIOS GOBIERNA NO SOLO EN NUESTRA VIDA, SINO TAMBIÉN EL MUNDO.»
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y lo llevó a casa, para observar a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, apreciando que la mariposa luchaba en su interior por abrirlo más grande y poder salir. Hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera, cortó al lado del agujero para ayudar a la mariposa a salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre espero a que el cuerpo se desinflamara y las alas se desdoblaran y que empezara a volar. Sin embargo, no sucedió nada, y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos, con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. No podía volar. Lo que el hombre en su bondad no entendió, era que la resistencia del capullo por abrirse y la lucha de la mariposa para salir por ese diminuto agujero, era una forma en que se forzaba el cuerpo de la mariposa, para que enviara fluidos hacia sus alas y así promover su crecimiento y que sus alas estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar. Para las mariposas libertad y volar, solamente pueden llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud. Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. En ocasiones, como este hombre nos preguntamos ¿Por qué Dios no busca otras maneras de hacernos crecer en sus caminos y superar nuestros problemas? La respuesta es, que si Dios nos permitiera progresar por nuestros propios medios y sin obstáculos, nos convertiría en inválidos y su poder, no sería perfeccionado en nosotros. (1ª Pedro 5:10,11)
- Su soberanía es incomprensible a nuestros ojos. ¿Por qué me haces ver iniquidad y haces que vea tanta maldad? Nuestra mente limitada no alcanza a comprender las decisiones de Dios, las cuestionamos, las reclamamos, las detestamos, pero pocas veces las aceptamos, como parte del plan de Dios para nuestra vida y beneficio. (Habacuc 1:3,4)
- Su Soberanía nos hace vivir por fe “…más el justo por su fe vivirá” Paul Yonggy Cho, pastor de la iglesia cristiana más grande del mundo, dice: “La mayoría de las personas, solemos dejarnos mangonear por las circunstancias de la vida; pero con Cristo, podemos vivir por encima de las circunstancias y triunfar sobre ellas”. (Habacuc 2:4)
- Su Soberanía nos da gozo. “Con todo, yo me alegraré en Jehová, me gozaré en el Dios de mi salvación”. Cuando aceptamos la soberanía de Dios, entonces podremos atravesar el valle de sombras de la mejor manera. Habacuc acepto que Dios es soberano y que Él sabe lo que hace y la manera en como lo hace, siempre será la mejor, pues sus caminos no son nuestros caminos y sus pensamientos, no son nuestros pensamientos (Habacuc 3:18 ; Isaías 55:8,9)
CONCLUSIÓN: Conociendo que la soberanía de Dios es ilimitada; que todo lo sabe, aún nuestros pensamientos e intenciones del corazón; que es dueño y creador de todas las cosas, es oportuno, que nos humillemos delante de Él, rindamos nuestra vida y dejemos que Él la maneje como Él considere necesario. (Hebreos 4:12; Colosenses 1:16)
