35: ¿COMO PUEDO TENER UN CORAZON LIMPIO Y PURO?

TEXTO: (Salmos 51:9-10)

 «TENER UN CORAZÓN PURO, ES SER TAN LIMPIO POR DENTRO QUE SE NOTA POR FUERA»

Un pastor cuenta, que se aproximó a un herido, en medio de lo recio de la batalla y le pregunto: – ¿Quieres que te lea la Biblia? – Primero dame agua, que tengo sed, dijo el herido. El pastor le convido el último trago de su cantimplora, aunque sabía que no había más agua en kilómetros a la redonda. – ¿Ahora?, pregunto de nuevo, quieres que te lea la Biblia. – Primero dame de comer, suplico el herido. El pastor le dio el último pedazo de pan que atesoraba en su mochila. – Tengo frio, fue el siguiente clamor, y el hombre de Dios se despojó de su abrigo de campaña pese al frio que había; y cubrió al lesionado. – Ahora sí, le dijo al pastor. Háblame de ese Dios que te hizo darme tu última agua, tu último pedazo de pan, y tu único abrigo. Quiero conocerlo en su bondad.   – Cuando llevamos a DIOS en nuestro corazón, no importa quedarnos sin nada material, pues cada ser humano, es nuestro hermano, es parte de nosotros mismos, todos hijos del mismo Padre, y la verdadera bondad, se “demuestra” con acciones.  ¿Serías capaz de hacer lo mismo por tu prójimo? 

  1. El corazón: en la Biblia aparece muchas veces la palabra “corazón”, se refiere a nuestra vida en su totalidad. Y es la parte que Dios pide al ser humano que le entregue para cambiar. Desde el momento que Adán y Eva pecaron, el corazón de ellos se ensucio y se constituyeron en pecadores, destituidos de la gloria de Dios. Ahora bien, ¿qué hacer para que nuestro corazón sea limpio? permitir que la sangre de Jesucristo nos limpie de todo pecado, que haya en nuestro corazón; solo así, Dios nos ve limpios, puros, santos y listos para acercarnos y tener comunión con Él. (Romanos 3:23; 1ª Pedro 1:18,19; Hebreos 9:13,14)

 Los limpios de corazón tienen estas cualidades en su vida:

  1. Son misericordiosos con otros hermanos.
  2. En su accionar no hay maldad.
  3. Su acercamiento a Dios es verdadero.
  4. No hay hipocresía en su corazón.
  5. No hay maldad, cuando hablan de otro hermano.
  6. No son de doble cara, son genuinos en su actuar.
  1. Tres verdades bíblicas en (Mateo 5:8; 15:18,19)
    1. Los que escuchan a Jesús, sabían que el corazón representaba a la persona misma, que cada uno de nosotros tiene en su interior. En la época de Jesús – y hoy también-, el corazón era considerado el centro del carácter. (Proverbios 23:7)
    2. Debemos orar como David: “Crea en mi un corazón limpio” (Salmo51:10)
    3. El orden es claro: primero, hay que purificar el corazón. Entonces veremos a Dios. Nosotros generalmente revertimos ese orden. Tratamos de cambiar el interior, sin alterar el exterior. (Salmo 24:3,4)

CONCLUSIÓN: Hemos estudiado acerca del corazón limpio y puro. Hemos visto lo que tenemos que hacer para tener ese corazón puro. También hemos visto los efectos que causa un corazón limpio en la vida de otros. Que Dios nos ayude a mantener nuestro corazón siempre limpio delante de Él y de las personas que nos rodean. Para que vean la gloria de Dios en nosotros y glorifiquen a nuestro Padre que

está en los cielos. (Mateo 5:14-16)