14 DEBEMOS SABER PERDONAR A LOS DEMAS

TEXTO: (Efesios 4:32)

 

«PERDONAR A LOS DEMÁS PUEDE SER LA MANERA DE ARREGLAR LAS COSAS, AUN CUANDO HEMOS SIDO HERIDOS»

 

Dice una leyenda que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio un golpe al otro. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: “Hoy, mi mejor amigo me pegó un golpe en el rostro”. Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido golpeado comenzó a ahogarse, y  le salvó su amigo. Al recuperarse tomó un cincel     y escribió en una piedra: “Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida”. Intrigado, el amigo preguntó: “¿Por qué después que te pegué escribiste en la arena y ahora en cambio escribes en una piedra?”. Sonriendo, el otro amigo respondió: “Cuando un amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo todo. Pero cuando nos ayuda, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento podrá borrarlo”.

 

  1. Perdonar a los demás puede ser la manera de arreglar las cosas, aun cuando hayamos sido heridos. Aunque el perdón es una cosa muy difícil para el ser humano, pero es muy necesario para las buenas relaciones,  con la familia, en la iglesia, el trabajo, y la sociedad en general. El mejor ejemplo de perdón lo tenemos en Jesucristo. (Lucas 23:34; Colosenses 3:13,14)

 

  1. El perdón es un principio bíblico: El perdón de Dios no tiene límites en perdonarnos, de igual manera, nosotros debemos hacerlo. En algunas ocasiones, alguien puede causarnos algún problema, dos o tres veces, pero aun debemos perdonarle. (Mateo 6:12; 18: 21,22)

 

  1. Dios nos ha dado misericordia para que nosotros la extendamos a los demás: Dios usa de misericordia con nosotros, de igual manera, debemos ser misericordiosos. A nosotros Dios nos ha perdonado cantidad de pecados; pero nosotros no podemos perdonar a veces, cosas muy pequeñas a nuestro semejante. (Mateo 18: 28-35 )

 

  1. Dios nos llama a cada uno, a ser los responsables de arreglar cada situación que se nos presente en la vida, a estar dispuestos a ofrecer perdón y a recibirlo cuando alguien nos pida perdón. (Mateo 5:23,24)

 

CONCLUSIÓN: Esta enseñanza nos deja una lección muy importante que aprender, y si la aplicamos a nuestra vida, tendremos una vida de paz, armonía con los demás, y una buena relación con nuestro Padre celestial que está en los cielos. (Hebreos 12:14)