I. OBJETIVOS QUE SE DESEAN ALCANZAR:
A. Enfatizar la importancia de testificar a los perdidos en una manera regular, consistente y efectiva.
B. Que el nuevo creyente tenga siempre disponible un bosquejo claro y simple del evangelio, con los versículos correspondientes.
C. Ayudar al nuevo creyente a dar un efectivo testimonio personal.
II. ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR JUNTOS.
A. Repasar:
1. Lo que ha sucedido en su vida desde el último encuentro.
2. Aplicaciones y preguntas relacionadas a su lectura bíblica diaria.
3. Versículos memorizados. Enfatice la importancia de repetir los versículos con exactitud.
B. Conversen juntos sobre la lección: “Enseñando a otros el camino de la vida eterna”.
C. Enseñar al nuevo creyente que evangelizar es un mandamiento del Señor (Hechos 1:8; Lucas 24:46, 47). También trate de despertar una preocupación por la condición de los perdidos (Mateo 9:36; 13:41–43) y muéstrele que él es responsable por las personas perdidas con las cuales está relacionado (Ezequiel 33:1–9). Esté seguro que tiene una comprensión adecuada de un completo pero a la vez simple bosquejo del evangelio y que memoriza los versículos y las referencias necesarias para demostrar los puntos del bosquejo. Dele algunas ideas de cómo hacer la transición de temas seculares a espirituales y de cómo discernir condiciones espirituales particulares.
D. Ayúdele a elegir de su círculo de familiares, conocidos y amigos a quiénes él debería testificar. Que empiece a orar regularmente por la salvación de ellos para que el Señor le dé oportunidades de compartir su fe con ellos.
E. Repase su testimonio (lección 3 sobre el bautismo). Explíquele cómo adaptar su testimonio para poder testificar.
III. TAREAS PARA EL NUEVO CREYENTE:
A. Repase con él las instrucciones de “Confesando publicamente a Jesucristo” y los detalles de su testimonio en el suplemento de esta lección. Enséñele a llenar esa hoja y comprométalo a que lo haga una vez por semana. Luego revísenla juntos.
B. Llámelo durante la semana específicamente para animarle a compartir su testimonio con alguna persona.
Usted ha decidido seguir al Señor Jesús. Por lo tanto, tiene asegurada la vida eterna y está en camino al cielo. Todos los que aún no han creído en Cristo, están en el camino que conduce a la perdición eterna (Mateo 7:13, 14). Seguramente usted estará preocupado por los que están en ese camino de perdición. El Señor Jesús le ha llamado a ser su testigo en este gran escenario que es el mundo (Hechos 1:8). Como testigo, puede decir a otros lo que Cristo ha hecho en su vida y mostrarles la forma en que ellos pueden recibirle como Señor y Salvador.
Las siguientes preguntas y versículos han sido escogidos con el fin de ayudarle en su trabajo de presentación del Evangelio a otras personas. Es indicado comenzar hablando de las promesas de Dios, como Juan 10:10, Juan 5:24, antes de hablar del problema del pecado.
El problema:
Nunca le enseñe a otros cómo ser salvo hasta que confirme por usted mismo que se dan cuenta de su necesidad de la salvación.
Ejemplo: el que no cree que está enfermo, no va a ir al médico.
1. ¿Quién es pecador? ¿Cómo se define al pecado? (Romanos 3:23; Isaías 53:6).
Todos somos pecadores. Pecado es transgresión de la ley de Dios.
2. ¿Cuál es la paga del pecado? (Romanos 6:23).
La muerte eterna. La separación de Dios (Isaías 59:2). La muerte física (Romanos 5:12).
3. La “muerte física” significa la separación de nuestro cuerpo y alma. “Muerte espiritual” (o la “muerte segunda”) es la separación total de nuestra alma de la presencia de Dios por toda la eternidad (Apocalipsis 20:11–15; Isaías 59:2). ¿Qué hay en los libros, según Apocalipsis 20:13? ¿Qué hay en el libro de la vida? ¿Qué es la segunda muerte?
En los libros están anotados los hechos malos de los muertos. El libro de la vida tiene los nombres de los creyentes. La segunda muerte es la separación de Dios por toda la eternidad.
El remedio:
Muchos que dicen ser cristianos no pueden responder a la pregunta: ¿Por qué Jesús tuvo que morir en la cruz? Aun cuando responden: “El murió por nuestros pecados”, están pronunciando palabras sin sentido real para ellos, puesto que no entienden el verdadero significado.
1. ¿Cuál es el remedio provisto por Dios para que los hombres sean salvos? (Romanos 1:16, 17).
El mensaje del Evangelio.
2. ¿Cuáles son las tres partes del mensaje según 1 Corintios 15:3, 4?
a. Cristo murió por nuestros pecados.
b. Fue sepultado.
c. Resucitó de entre los muertos.
3. ¿Cuál es el tema central de este mensaje? (1 Corintios 1:18).
La cruz de Cristo, en la cual el Señor pagó el precio de nuestros pecados.
4. Lea detenidamente 1 Pedro 2:24.
¿Quién llevó los pecados?
Cristo.
¿De quiénes fueron esos pecados que Cristo llevó en la cruz?
De nosotros.
Según este pasaje, ¿qué debemos hacer los que nos beneficiamos con la muerte de Cristo?
Vivir una vida de rectitud.
5. El pasaje de Isaías 53:4, 5 es paralelo al de 1 Pedro 2:24. Escriba dos frases en las que se menciona esta similitud.
Cristo sufrió nuestros dolores.
Cristo llevó nuestros pecados.
6. ¿Quién castigó a Jesús por nuestros pecados? (Isaías 53:10, 11).
Dios.
7. ¿En qué manera se relaciona Efesios 2:8, 9 con los hechos mencionados anteriormente?
Nosotros no hicimos nada para recibir el perdón de nuestros pecados. El Señor murió para poder ofrecernos la salvación, habiéndola comprado al alto precio de su preciosa sangre.
La necesidad:
Sólo cuando haya comprobado que la persona entiende el problema del pecado y su remedio, podrá preguntarle en relación a su necesidad espiritual.
1. ¿Qué es lo que debe ir junto con la fe en Jesucristo? (Hechos 26:20).
El arrepentimiento demostrado por medio de obras dignas.
2. ¿Qué debo hacer con Jesucristo? (Juan 1:12).
Creer en El para llegar a ser hijo de Dios.
3. ¿Quién es Jesucristo? (Juan 1:1, 14).
Jesucristo es Dios, la tercera persona de la Trinidad.
4. ¿Cuál es la promesa de Juan 5:24 y 1 Juan 5:12?
El que cree en Cristo tiene la vida eterna y no sufrirá la condenación que está reservada a los incrédulos.
