“EL QUE NO NACIERE DE NUEVO, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). A un creyente en Dios, a un devoto asistente a la sinagoga, a una persona moral que vino a darle homenaje, fue a quien Jesucristo dijo estas solemnes palabras. Todo lo que Nicodemo tenía era insuficiente para prepararle para su trascendental encuentro con Dios. ¿Está Ud. preparado para el encuentro con Dios?
¿Qué significa nacer de nuevo?
Nacer de nuevo es ser regenerado (recibir nueva vida). Cuando Jesús le dijo a Nicodemo que tenía que volver a nacer, no le hablaba del nacimiento físico, sino de un nacimiento espiritual (Juan 3:4–6). Jesús le puso el interrogante de cómo él comprendía esto siendo maestro de su pueblo (Juan 3:10). El nuevo nacimiento o regeneración de la nación de Israel era una enseñanza del Antiguo Testamento (Ezequiel 36:26; 37:1–10). El nuevo nacimiento futuro de la creación, y la liberación de su estado de maldición, era también una enseñanza bien conocida (Mateo 19:28). Nicodemo no había comprendido que el nuevo nacimiento es algo que se debe aplicar al individuo, cuando éste viene a formar parte de la familia de Dios.
Nacer de nuevo es un evento personal. Es una nueva vida, una nueva relación familiar, un nuevo poder interno. La Biblia dice que entramos en el Reino de Dios como pasando de muerte a vida (Juan 5:24). Pasamos de caminar en tinieblas a caminar en luz (Juan 8:12). Pasamos del reino de Santanás al Reino del amado Hijo de Dios (Colosenses 1:13). Venimos a ser una nueva creación (2 Corintios 5:17). Esta nueva creación es en justicia, en santidad y verdad (Efesios 4:24).
¿Por qué el hombre natural tiene que nacer de nuevo?
El “Hombre natural” se refiere a uno tal como ha nacido, y que vive en la naturaleza carnal antes de que se dé la nueva vida procedente de Dios.
1. ESTA CORROMPIDO (Génesis 8:21). Tiene un corazón engañoso (Jeremías 17:9). En su carne no mora el bien (Romanos 7:18).
2. ESTA MUERTO EN PECADOS (Efesios 2:1). En base de la norma divina, no hay vida espiritual.
3. ESTA CONTROLADO POR SATANAS (Efesios 2:2).
4. ES UN ENEMIGO DE DIOS (Romanos 5:10). Carece de esperanza y está sin Dios en el mundo (Efesios 2:12).
Cada hijo de Dios ha estado en el pasado en esta condición.
¿Cómo se puede volver a nacer?
1. DOS ILUSTRACIONES DEL NUEVO NACIMIENTO. Un cuidadoso estudio de Juan 3, no dará ningún apoyo a las ideas que tiene la mayor parte de las personas acerca de cómo entrar en el reino de Dios. Jesús no menciona las buenas obras, ni el unirse a organizaciones religiosas, ni el tomar parte en oficios religiosos. Dio dos ilustraciones del nuevo nacimiento:
a. El Viento (Juan 3:8). Es invisible, impredecible en sus obras y, a pesar de ello, evidente por sus efectos. La Fuente es Dios y no el hombre. El nuevo nacimiento tiene su origen en Dios (Juan 1:13). Es enviado por El para obrar invisible y poderosamente en el cambio de vidas.
b. La Serpiente de bronce (Juan 3:14–15; Números 21:6–9). Cuando el pueblo hubo pecado, Dios ordenó a Moisés que hiciera una serpiente de bronce y que la alzara sobre un poste. Todos los que creían la palabra de Moisés y miraban al objeto de la provisión de Dios eran librados. Jesús dijo que El como el Hijo del Hombre, sería “levantado” como aquella serpiente lo fue sobre el poste, para ser el objeto de la fe para salvar. Está claro que aquel “levantamiento” iba a ser en la cruz (Juan 12:32–33). El nuevo nacimiento tiene lugar mirando a Jesús como al crucificado por nuestros pecados.
2. DOS FACTORES PRINCIPALES EN EL NUEVO NACIMIENTO.
a. La Palabra de Dios (1 Pedro 1:23; Santiago 1:18). Oímos la Palabra de verdad y la creemos para salvación (Efesios 1:13; Romanos 10:17). Es la semilla de la salvación (Mateo 13:3–9; 18–23). El nuevo nacimiento viene cuando creemos genuinamente la Palabra de Dios, y la obedecemos.
b. El Espíritu Santo (Tito 3:5; Juan 3:5, 6, 8). El convence al ser humano de pecado (Juan 16:8–11) y los conduce a Cristo. El nuevo nacimiento es una obra del Espíritu Santo. Empieza con la convicción de pecado y conduce a una vida purificada, “el lavamiento de la regeneración”.
Se verá que nada de lo anterior tiene relación alguna con el bautismo de agua. De hecho, aquí no hallamos mención del bautismo. El agua se usa en las Escrituras como símbolo del Espíritu (Juan 7:38–39) y de la Palabra (Efesios 5:26). El bautismo no tiene nada en común con las ilustraciones que utilizó el Señor Jesús del viento y de la serpiente de bronce. El bautismo es una imagen de la salvación. Es muy importante, y sigue al nuevo nacimiento, pero no es su causa (Hechos 8:12–13; 37–38).
¿Cuáles son los resultados del Nuevo Nacimiento?
1. Tenemos un nuevo corazón y un nuevo espíritu (Ezequiel 11:19)
2. Somos hechos partícipes de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4)
3. El Espíritu de Dios viene a morar en nosotros (Romanos 8:9).
4. Somos hijos en la familia de Dios (1 Juan 3:1).
5. Tenemos la vida eterna (1 Juan 5:11–12).
6. Amamos al Señor Jesucristo (1 Juan 5:1).
7. Amamos a otros, y de manera especial a los cristianos (1 Juan 3:14; 4:7).
8. Tenemos el deseo de obedecer al Señor Jesús (1 Juan 2:3).
9. No practicamos el pecado (1 Juan 3:9).
10. Practicamos la justicia (1 Juan 2:29).
¿Ha tenido Ud. la convicción de pecado, y se ha vuelto a Jesucristo para hallar la liberación? ¿Ha creído Ud. en el Evangelio de su salvación y confiado en Cristo?
