03 LAS CARACTERISTICAS DE DIOS

“¿A QUE, PUES, HAREIS SEMEJANTE A DIOS? o qué imagen le compondréis?” preguntó el profeta (Isaías 40:18). La Biblia indica que El no se parece exactamente a nada ni a nadie que conozcamos. Pero sí usa nuestro lenguaje para describirlo a El en términos humanos. El hecho de que hable del brazo, ojo, mano, o boca del Señor, no significa que El posea estos órganos, como tampoco se quiere decir que El sea semejante a un ave cuando dice “con sus plumas te cubrirá” (Salmo 91:4). Si El pudiera ser totalmente comprendido, explicado, y analizado por el hombre, entonces El existiría al nivel humano. Deberíamos guardarnos mucho de rechazar hechos acerca de Dios debido al simple hecho de que no tengamos un punto de referencia similar ni experiencia con la cual podamos compararlo. Un hombre le preguntó a Job: “¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?” (Job 11:7). La respuesta es que podemos conocer acerca de Dios lo que El se place en revelar acerca de sí mismo en las Escrituras, y nada más. Algunos conceptos exceden los límites de nuestra capacidad de comprensión.

Atributos singulares (los que únicamente Dios posee)

En las Escrituras se hacen ciertas afirmaciones acerca de las características de Dios, a El le ha parecido bien revelárnoslas. Las llamamos “atributos”. Dios es:

1. AUTOEXISTENTE. El tiene vida en sí mismo (Juan 5:26). No proviene de nada anterior a El. En el principio, El ya existía (Génesis 1:1; Juan 1:1).

2. ETERNO. “Desde el siglo y hasta el siglo” El es Dios (Salmo 90:2; cp. Habacuc 1:12). “El que es” expresa el nombre de YO SOY (Exodo 3:14), aquel que abarca el pasado, el presente, y el futuro (Apocalipsis 4:8).

3. INFINITO. Esto significa “sin límites ni ataduras”. Nada puede contener a Dios (1 Reyes 8:27). Nada puede medirle.

4. TODOPODEROSO. El Todopoderoso tiene poder y autoridad para hacer todo lo que decida (Job 42:2; Mateo 19:26). Esto recibe el nombre de “omnipotencia”.

5. OMNISCIENTE. El tiene un conocimiento, una comprensión y una consciencia sin límites (Salmo 147:4–5). Nada puede serle añadido a esto en manera alguna, y nada puede sorprenderle ni engañarle (Hebreos 4:13; 1 Juan 3:20). Esto es lo que significa “omnisciencia”: todo conocimiento. El conoce lo por venir desde el principio (Isaías 46:10). Ello incluye su anticipado conocimiento de todas las cosas (Hechos 2:23).

6. OMNIPRESENTE. El no tiene límites de espacio ni de tiempo. El está en todos los momentos en todas partes (Salmo 139:7–12). Esto es lo que significa “omnipresencia”: presencia en todo momento y lugar. Es inesquivable (Jeremías 23:23–24; Amós 9:2).

7. INMUTABLE. El puede cambiar en acciones o en tratos, pero nunca cambia ni en su eterno carácter ni en sus propósitos (Malaquías 3:6; Santiago 1:17). No es ni inconstante ni infiel. Es esto lo que recibe el nombre de “inmutabilidad”.

8. AUTOSUFICIENTE. El no necesita nada, en absoluto, de ninguna fuente, por cuanto nada le hace falta. (Hechos 17:24–25).

9. SOBERANO. El es el gobernante y controlador de todo, y nadie puede estorbarle. El hace todas las cosas según el consejo de su voluntad (Efesios 1:11; Isaías 40:13–14). El tiene todo el derecho, sin límites, como Dios, a hacer cuanto le plazca (Romanos 9:15–18). No le debe nada a nadie.

Atributos relativos (aquellos que el hombre puede compartir)

1. AMOR. Esta es la expresión sacrifical y abnegada que busca el bien supremo para otro. Es práctico y benéfico. Porque Dios nos amó, El dio a su Hijo a la muerte por nosotros (Juan 3:16). Su amor no depende de ninguna cualidad atrayente ni en la capacidad de respuesta del objeto de su amor. De hecho, Dios ama a la persona hostil, a la desagradecida y pecadora, aunque aborrece el pecado (1 Juan 4:10; Efesios 2:4–5; Romanos 5:8; Jeremías 31:3). La compasión va estrechamente unida al amor. Implica una simpatía interna o dolor por otros (Salmo 86:15; Mateo 9:36; 14:14).

2. IRA. Su santo aborrecimiento contra todo mal en el que persisten los hombres, y del que no se quieren arrepentir (Colosenses 3:5–7; Romanos 2:4–6) no constituye una contradicción a su amor, sino que da un aspecto diferente de su carácter. Romanos 1:18 nos muestra el objeto de su ira: “contra toda impiedad e injusticia”.

3. GRACIA. Su favor inmerecido y libremente otorgado a la humanidad no es una deuda en respuesta a buenas obras (Romanos 4:4–5; 11:6). La gracia ofrece la salvación (Efesios 2:8; Tito 2:11).

4. MISERICORDIA. Su piedad o compasión activa hacia ofensores o hacia necesitados, mediante la que se da alivio, es un atributo similar a la gracia (Salmo 103:8). Dios es rico en misericordia (Efesios 2:4).

5. SANTIDAD. El está apartado de todos los otros seres, y en El no hay ni mal ni impureza (Salmo 99:9; Isaías 57:15). Se le llama “El Santo”. El cielo proclama su santidad (Apocalipsis 4:8; Isaías 6:3). En un sentido absoluto, nadie es santo sino Dios (Apocalipsis 15:4; Hebreos 7:26). Esta cualidad demanda el castigo del pecado (Isaías 59:2). Somos llamados a ser santos porque El es santo (1 Pedro 1:16).

6. RECTITUD Y JUSTICIA. Estos atributos surgen de la misma raíz en el lenguaje original del Nuevo Testamento. Hablan de su imparcialidad o rectitud al tratar con los seres humanos. Nada malo puede proceder de El (Nehemías 9:33; Salmo 145:17). El es el Juez justo (2 Timoteo 4:8) y El hará infaliblemente lo que es recto (Génesis 18:25). Su justicia exige que el pecado sea retribuido y su amor provee la retribución, de manera que El puede ser a la vez “el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús” (Romanos 3:26).

7. VERDAD. En Dios no hay falsedad, ni infidelidad, ni falta de coherencia consigo mismo (Números 23:19; 1 Juan 5:20). El es la verdad (Juan 14:6). El es absoluto y totalmente fiel (2 Timoteo 2:13; Apocalipsis 19:11).

8. PACIENCIA. Es la limitación que El mismo se impone en acciones que pudiera por otra parte tomar en derecho, es una cualidad que concuerda con uno que posee gran poder. El soportar con paciencia lo que le disgusta es un aspecto de esa cualidad (Romanos 9:22; Hechos 13:18); la persistencia en buscar lo bueno es otro aspecto (2 Pedro 3:9).

9. SABIDURIA. Dios posee todo el conocimiento, pero la aplicación de ese conocimiento total exhibe una sabiduría infinita: una profunda comprensión que va junta con un juicio acertado (Romanos 11:33; Efesios 3:10). “Su entendimiento no hay quien lo alcance” (Isaías 40:28). Dios, omnisapiente escudriña los corazones de todos los hombres (Romanos 8:27; 16:27).

10. BONDAD. Su bondad de corazón es la misma cualidad que debiera llevar a los hombres al arrepentimiento (Romanos 2:4). Dios está lleno de esta bondad, buena voluntad, o benevolencia (Salmo 119:68, 145:9). Las dificultades y los dolores humanos nunca debieran hacernos dudar de su bondad.

11. GENEROSIDAD. Dios es el mayor de todos los dadores, habiendo mostrado esto en el don supremo de su Hijo (Juan 3:16). Esta es la razón por la que ama a los dadores alegres (2 Corintios 9:7). Dios da liberalmente (Santiago 1:5). El es quien abre las ventanas del cielo para derramar bendiciones. Su estilo es el de dar medida plena, “bendición hasta que sobreabunde” (Malaquías 3:10).