“TODO AQUEL QUE ES DE LA VERDAD, OYE MI VOZ” dijo el Señor Jesús ante el gobernador romano. “Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). En un sentido permanente, hay muy poco valor en estudiar algo si creemos (1) que la verdad no existe, o (2) que la verdad está siempre cambiando, o (3) que es imposible conocer la verdad con certidumbre. Se ha definido la verdad como: conformidad con los hechos o con la realidad; como concordante con aquello que es, que ha sido, o que debe ser; es lo opuesto a la falsedad, al mal, al error, a la mentira. La verdad es estrecha e inmutable, sea cual fuere la historia y la cultura; es absoluta e independiente de cualquier otra cosa. Considerarlo de otra manera es contradecir tanto el conocimiento como la moral.
La búsqueda de la verdad
El salmista clamó: “Encamíname en tu verdad, y enséñame” (Salmo 25:5). El creía que esta verdad es para siempre (117:2). Debido a lo preciosa que es, se nos amonesta así: “Compra la verdad, y no la vendas” (Proverbios 23:23). El profeta habló de “el Dios de verdad” (Isaías 65:16). El Señor Jesús dijo, “Yo soy … la verdad” (Juan 14:6) y “Tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Parecería que todos los seres humanos querrían venir “al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Pero se nos dice que la humanidad en general ha cambiado “la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador” (Romanos 1:25). Los que dicen que son buscadores de la verdad con frecuencia no la aman (2 Tesalonicenses 2:10). Más bien buscan sus propios caminos, y sus caminos son caminos de error. Pero Jesús prometió a los verdaderos buscadores: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). La gente necesita conocer la verdad acerca de Dios, acerca de la vida, acerca de la eternidad.
La fuente de la verdad
¿A dónde iremos a buscar la verdad? Algunos la buscan dentro de sí mismos. Creen que su propia razón, sus propias emociones y sus propios sentimientos, son una guía suficiente. Algunos la buscan entre ellos mismos. Buscan el consejo, la experiencia y la enseñanza de otras personas. Algunos la buscan más allá de sí mismos. Creen que la verdad es más grande que nuestra limitada capacidad de seres humanos para poderla comprender. Se necesita la ayuda de Dios o de un poder sobrenatural. El acto de Dios al comunicarnos ciertas cosas que no podríamos conocer de otra forma recibe el nombre de revelación. El acto de conducir a seres humanos para escribir una comunicación de la verdad que El desea revelar recibe el nombre de inspiración. Y esto es precisamente lo que los profetas, los apóstoles, y el mismo Jesucristo, afirman que hizo Dios al darnos los 66 libros de la Biblia.
A la Biblia se la denomina la “escritura” y “las Escrituras” (Marcos 12:10; 12:24), con lo cual se indica que éstas son escrituras sagradas. La reunión de estos escritos es lo que llamamos Biblia, que significa “el Libro”, lo que da la idea de su valor por encima de todos los otros libros. A estos escritos se les llama además “la palabra de Dios” (Marcos 7:13; 2 Corintios 2:17; 1 Tesalonicenses 2:13; Hebreos 4:12). Expresiones tales como “Y dijo Dios”, “Y habló Jehová”, y “vino palabra de Jehová” aparecen alrededor de 3.000 veces sólo en el Antiguo Testamento. Se presenta a Dios como hablando de manera directa en muchas ocasiones (Exodo 24:12; Deuteronomio 10:1–2). Los redactores de las Escrituras dijeron que Dios daba su palabra a la humanidad por medio de ellos. Consideremos estas afirmaciones de santos hombres de Dios:
Moisés: “Dijo Dios”; “Jehová me dijo” (Exodo 3:14–15; Deuteronomio 1:43).
Josué: “Jehová habló” (Josué 1:1).
Jeremías: “Dijo Jehová” (Jeremías 1:7–9).
Ezequiel: “Me dijo” (Ezequiel 3:4).
Malaquías: “Dice Jehová” (25 veces).
El Señor Jesucristo: “Todo (se haya) cumplido” (Mateo 5:18, hablando de la ley del Antiguo Testamento).
“El mandamiento de Dios” (Marcos 7:8, hablando de la ley del Antiguo Testamento).
“Escrito está” (Juan 6:45, hablando de los profetas del Antiguo Testamento).
“A Moisés y a los profetas tienen” (Lucas 16:29–31).
“Escrito en la ley … los profetas … los salmos” (Lucas 24:44).
Los apóstoles: “Que el Espíritu Santo habló antes” (Hechos 1:16).
“Bien habló el Espíritu Santo” (Hechos 28:25).
Se hacen también afirmaciones globales: “Toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16). “Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21). “No con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu” (1 Corintios 2:13).
La señal de la verdad
Las siguientes consideraciones dan evidencia de que las afirmaciones anteriores son verdaderas:
1. Los que afirmaron ser inspirados poseían un carácter moral y espiritual de lo más elevado. ¿Quién acusaría a Moisés, a Pablo, a Isaías, o también al Señor Jesús, de ser personas de dudoso carácter?
2. La Biblia tiene una profunda unidad de enseñanza a pesar de haber sido escrita por más de 40 escritores diferentes en un período de 1500 años. ¿De qué otra manera podríamos explicar esta unidad?
3. La multitud de afirmaciones históricas en las Escrituras han provocado la publicación de volúmenes acerca de la confirmación arqueológica de su veracidad. Hay pruebas fehacientes que apoyan sus afirmaciones que tratan de eventos y personajes históricos.
4. Por el volumen de sus ediciones, su distribución, y su impacto sobre el mundo, se considera la Biblia como el libro más importante jamás escrito. Y a pesar de ello, ha sido el más atacado de todos los libros; pero ha sobrevivido a muchos esfuerzos hechos para destruir todas sus copias. ¿Qué otro libro ha soportado tantas críticas, manteniéndose además como el libro más difundido año tras año?
5. Sigue teniendo un poder transformador, cambiando la vida de las personas, incluso en la actualidad. Tanto criminales violentos como personas de disposición pacífica son tocados y cambiados por su mensaje. Millones son los que han recibido esperanza, consolación y aliento en sus horas más negras. ¿Qué otro libro hay que haya cambiado tantas vidas de una manera positiva?
6. Se han cumplido cientos de profecías detalladas. ¿Dónde hallamos un registro profético que presente una exactitud del cien por ciento en el cumplimiento detallado de sus anuncios?
Los grandes temas de la vida y de la eternidad han presentado un reto a la mente de grandes hombres. Estos temas son definidos y explicados en las Escrituras. Estas lecciones están diseñadas para ayudar al lector a comprender con exactitud lo que la Biblia enseña acerca de Dios, del hombre, del pecado, de la salvación, de la eternidad y de Jesucristo. Es importante aprender qué es lo que verdaderamente dice la Biblia antes de que decidamos si estamos de acuerdo o en desacuerdo. Jesús dijo que incluso los errores de los líderes religiosos de su tiempo se debían al hecho de que ellos no conocían las Escrituras (Mateo 22:29). Daniel dijo que éste era “el libro de la verdad” (Daniel 10:21). ¿Conoce Ud. la verdad?
